miércoles, 9 de septiembre de 2009

De lógica

No te echo de menos. Ni tampoco temo a la soledad. Antes de conocerte también estaba sola y no te echaba de menos. ¿Por qué debería hacerlo ahora?

1 comentarios:

Sarah C. Aldrin dijo...

A veces se nos olvida una lógica tan aplastante como esta...

LOOVE ME FOR ME